«... era antes de que yo conociera Amparito Miera, desde aquí la saludo. Ahora nos hemos encontrado en Facebook. Fue mi amiga cuando yo tenía 14 años y éramos lectoras y futuras escritoras, y teníamos unos mamotretos que nos escribíamos, y leíamos como animales, como animales salvajes. Nos sentábamos a discutir lo que leíamos, luego nos escribíamos cartas.
Entonces, aparece también Terenci Moix que se llamaba Ramón que era compañero de ella porque ella trabajaba en la editorial Mateu y me procuraba los libros... que la editorial Mateu que no era la mejor tenía...
Entonces, Terenci que se llamaba Ramón y yo nos conocemos en una memorable mañana de invierno en que a él se le voló el sombrero tirolés y corrimos persiguiéndolo por el paseo de Gracia y nos fuimos al cine a ver Noches blancas, de Luchino Visconti y luego nos fuimos al mercado de viejo de San Antonio, en Barcelona. En donde estuvimos buscando libros de ocasión, ¿no?
¡Qué bonito! ¡Que con 14 años te pase eso! Que él tenga 15 y que, además, sea una amistad ya para la vida en la que no va a haber amor carnal que pueda joderlo, ¡no! Es la amistad de dos espíritus, de dos criaturas nacidas, no en el arroyo, pero casi y, desde luego, decididas a volar, ¡decididas a volar! ¡Decididas a darse la mano y volar!»
Avui, del llibre Un mundo de libros, editat per la Universitat de Sevilla recuperem un fragment del capítol dedicat a Barcelona, en el qual el seu autor, l'escriptor José Ángel Cilleruelo ens narrava la seva visió del Mercat del Llibre Dominical de Sant Antoni anterior a la reforma de 2018:
«El lugar más emblemático de venta de libros viejos en Barcelona es, sin duda, el mercado dominical de Sant Antoni. Está situado al final de la ronda del mismo nombre, en el extremo opuesto a la universidad, y ocupa el perímetro cubierto de un mercado municipal, edificio característico de la arquitectura del hierro, de 1882. Todas las mañanas de domingo, en el casi medio kilómetro de extensión que ocupa la manzana hexagonal característica del ensanche, se monta un centenar largo de puestos de venta de libros en todas sus vertientes, desde los volúmenes de anticuario hasta los restos de edición saldados. Espacio que la bibliofilia comparte, desde antiguo, con mercancías afines: revistas, diarios, tebeos, cromos, postales, carteles, calendarios, sellos, billetes, monedas, títulos de viejas acciones, miniaturas (coches, muñecos), pequeños objetos de anticuario... y desde que los tiempos han empezado a modificar los soportes culturales, también se venden discos de vinilo, discos compactos, películas de cine en todos los formatos y últimamente juegos de ordenador.
El nombre de Sant Antoni suele evocar entrañables recuerdos a los barceloneses, pues raro es quien no acudió un domingo por primera vez de la mano de sus padres, a cambiar cromos —costumbre que va con las épocas, y cuando la afición está en alza reúne a cientos de personas trajinando con estampillas— o a buscar una lectura del colegio más barata. El día en el que mi padre me trajo al mercado por primera vez refulge en mi memoria como uno de los más importantes de mi vida. En cuanto me dejaron subir solo al metro, me aficioné a madrugar los domingos y a recorrer los amplios soportales del viejo mercado. La multitud de puestos variopintos y las muchedumbres de hora punta, hacia el mediodía, pueden resultar agobiantes, sin embargo, por eso se recomienda visitarlo temprano. La variedad de libros que se ofrece es capaz de colmar cualquier curiosidad y conviene afrontar el reto con sosiego.
Con un corredor central, los puestos se agrupan en las caras interior y exterior a lo largo de cuatro calles y sendos chaflanes. Para orientarse, se ha de seguir la numeración del mercado, que está inscrita en las vigas de hierro de la parte superior. Es este el único dato —el número— que se puede señalar para guiar al lector hacia los puestos que no debe perderse. Si bien los libros varían de domingo en domingo, los libreros mantienen una firme estabilidad. Algunos han ofrecido sus mercancías durante décadas.
[...]
Estos mercados con hábitos de exposición y venta que proceden de la Edad Media premian en el buscador de libros dos factores que la modernidad ha desterrado del comercio: la paciencia y la suerte.
Antes de abandonar el mercado dominical de Sant Antoni hay que recordar a uno de los mejores narradores que ha tenido la ciudad en el siglo XX, y librero en un puesto de la calle Tamarit durante los cuarenta últimos años de su vida, Antonio Rabinad (1927-2009). De Rabinad tengo recuerdos aun antes de conocerlo. Durante años admiré un Seat 1500, dorado, al que habían quitado los asientos y lo habían entarimado con madera, como si fuera una pista de baile, para transportar libros. Cuando conocí al novelista, supe dos cosas: que el 1500 era suyo, lo que me encantó, y, lo que me gustó menos, que como librero era el que más me irritaba, porque tenía los libros más atractivos... a su precio, siempre demasiado alto para un estudiante. La mitad de las mañanas de domingo de mi vida las he pasado en el puesto de Rabinad. Después de dar la vuelta al mercado y mirar los libros, echaba la mañana del domingo a su lado contemplando compradores: experiencia esta no menos interesante que aquella.»
Mercat Dominical: José Carlos Cataño, Fuensanta García (Llibres de Companyia),
Jesús Aguado y José Ángel Cilleruelo.
Recordeu que podeu participar amb els Amics del Mercat Dominical de Sant Antoni enviant les vostres col·laboracions a: amicsdeldominical@gmail.com
Amigos, hoy, 21 de marzo, día mundial de la poesía lo queremos celebrar con un fragmento de una grabación efectuada el 14 de marzo de 2010 en la que el poeta Jesús Lizano leyó unos poemas en el Mercat del Llibre Dominical de Sant Antoni.
La lectura completa se puede ver en el material del film Antonio el demiurgo de Manuel Polls Pelaz.
«Conocí a Jesús Lizano a través de un diario de tirada nacional, en el que él contestaba con estrofas poéticas a las preguntas de una entrevista que le hacía el periodista. Según Lizano, que en aquellos tiempos se autodenominaba como “El Ingenioso libertario Lizanote de la Acracia”, dicha era la única actitud digna y consecuente de un poeta ante la prosa amarilla, a menudo hiriente, de la prensa. Acompañaba el artículo una foto de su impresionante aspecto, siempre con sus luengas barbas y su mata y crines blancas sobre sus también pobladas cejas. En el mismo artículo Lizanote hablaba del “Misticismo libertario” por él propuesto, y ante el cual me sentí absolutamente concernido.
Más tarde mi hermana Viky pudo contactar con Jesús en uno de sus recitales poéticos, en los que se crecía físicamente pese a que ya andaba un poco delicado de salud. Le habló de mí, y al cabo de unos meses le llamé por teléfono (él lo utilizaba bastante) y quedamos en un acto del barrio de Gracia en el que él participaba. Salió del mismo despotricando de la organización, y yo le acompañé un trecho en su regreso a casa. Hablamos de su misticismo libertario, del que él empezaba ya a renegar, y yo le comenté mi condición de creyente religioso, y él se lo tomó a broma diciéndome que mi caso era grave y tal vez irreversible dada mi reincidencia tras un periodo ateo anterior. Le dije que yo era un Cinemístico, término afortunadamenteal que él me asoció y le servía para reconocerme cada vez que le llamaba por teléfono. Yo le decía por teléfono, invariablemente: “Lizanote, soy Manuel, el cinemístico…” y a él le hacía gracia esta forma de empezar. Luego la conversación consistía básicamente en escucharle a él y sus propuestas. Aquello fue el principio de una amistad que duró varios años, hasta su fallecimiento este pasado 2015.
Conocí su casa, en cuyo salón se ubicaba su espectacular estudio, con una especie de síndroma de Diógenes en cuanto al acúmulo de libros y recuerdos. Como yo venía de vez en cuando a Barcelona desde Granada, pues en alguna ocasión le traía recuerdos del Sur, una cajita de música, un libro de otro gran anarquista español d el asturiano establecido en Andalucía José Luis García Rua, alguna película mía, etc…
Le acompañé alguna vez al médico, incluso a hacerse análisis a horas tempraneras, y le hice reir cuando le dije que de cara al futuro siempre podría decir yo que había visto “la sangre del poeta” parafraseando el título de Cocteau. Allí donde fuéramos él solía enfadarse, criticar, y manifestar de viva y alta voz cualquier contrariedad que le molestase.
Estuve en varios homenajes que se le hicieron en vida, conocí a algunos amigos suyos, Sonia, Manel, Olga, y finalmente tras mucho rogarle aceptó grabar conmigo en el mercado de San Antonio. Le fui a recoger en su casa en taxi y yendo al rodaje lo primero que me suelta es que por supuesto no haría nada de lo que yo le propusiese. Sin embargo todo salió milagrosamente bien alrededor de su poema “Novios”, con la colaboración de todo el equipo y nuestra común amiga Sebastiana Melmoth, y fue una mañana estupenda en el dominical del libro de San Antonio. Posiblemente fueran las últimas imágenes artísticas que se tomaron de un recital de Jesús. En los últimos tiempos y paulatinamente era difícil hablar con Jesús, incluso por teléfono, su salud física se había ido deteriorando y la mente seguía a su cuerpo en los estados de humor. Él había donado su cuerpo a la Ciencia para evitarse los engorros del entierro.
Lizanote de la Acracia deja detrás y delante suyo una obra inmensa, magnífica, fuerte, profunda y bellísima: Su comunismo poético y su conquista de la inocencia son una referencia indispensable para cualquiera que contacte con su poética. Jesús Lizano es, junto con el cineasta José María Nunes, la referencia barcelonesa de un anarquismo creador y sin afiliaciones, posiblemente en vías de extinción.
Gracias LIzanote, como solías tú decir, citando tus propios versos: “El capitán no es el capitán, el capitán es el Mar!”»
«Un altre lloc que és semblant a ser a dins d’un conte infantil primer i dins d’una gran novel·la del XIX després és el mercat dels llibres, al mercat de Sant Antoni, els diumenges al matí. És un espai que respira envelliment i alegria. Mig quilòmetre de parades de llibres de segona mà. Ni les autoritats franquistes ni l’Església aparenten manar, aquí, on d’alguna manera hi ha una riquesa cultural d’abans de la guerra. Cap llibreria de la ciutat pot causar aquest impacte. Tothom sap que, si busca i pregunta, hi pot trobar o encarregar llibres contemporanis i prohibits. Quedo submergit en la multitud i m’és difícil arribar a les parades, l’únic lloc des d’on puc veure els llibres i les revistes. Avanço amb dificultat, agafant-me al pare per no perdre’l. Per damunt de les olors de la multitud, m’agrada l’olor de paper vell, malgrat que d’aquest teatre al voltant dels llibres, un dia, sols m’emocionarà el seu record.»
Fragment de Per tenir casa cal guanyar la guerra (Proa, 2018), de Joan Margarit
«Aprovecho que C.C. ha salido un momento y me hago con la agenda. La abro.
Anotados curiosos planes estratégicos, de una escalofriante ingenuidad:
"Para mañana domingo:
1) Comprar programas antiguos de cine en mercado San Antonio y presentarme con ellos en casa Terenci Moix hora comer y hacerle regalo.
2) Ligar con su hermana Ana y conseguir que me presente a su editora y amiga Esther Tusquets.
3) Ligar editora y contrato-anticipo no menos de 25.000 pts. por próxima novela titulada El vampiro de la Sagrada Familia o El monstruo del cine Delicias."
Y algo más abajo: “No, muy complicado. Mejor hacer amistad íntima con Oriol Bohigas. Manera:
1) Hablarle mal de Ricardito Bofill en presencia de Salvador Clotas.
2) Clotas encabronarse y querer pegarme, Bohigas apoyar mi criterio y defenderme, y también Rosa Regàs.
3) Yo agradeciendo sugiero Rosa tomar copas otro sitio, solos.
4) Camelar Rosa y ella proponerme contrato con Edhasa...”.»
«Hace ya bastantes años, en la época en que la noche barcelonesa era un Titanic navegando alegre y confiado, lejos todavía del iceberg asesino (nadie pensaba en el hielo salvo al solicitar un whisky o el trago habitual), estaba yo tomando copas en la barra aterciopelada de Bocaccio, cuando, inesperadamente, un joven dibujante de cómics y prestigioso ilustrador, al que solo conocía de vista, recaló a i lado aferrándose con ambas manos a una botella. Parecía extenuado y empapado, como un náufrago escupido por el oleaje promiscuo de la noche. A nuestra espalda, en las concurridas mesas de la gauche divine, chapoteaban las salutaciones, las conversaciones cruzadas y las risas.»
Hoy hace un año algunos Amigos nos encontramos en la librería Animal Sospechoso para asistir a la presentación del volumen Obra poética de nuestro admirado poeta y amigo Jose Carlos Cataño. Además, el poeta Jesús Aguado hizo una memorable introducción.
Así que, de alguna manera, los que pudimos asistir nos sentimos como en la familia que las mañanas de domingo charla en tertulia animada a la espera de ir al encuentro de libros de nuestro querido Mercat Dominical de Sant Antoni.
Al poco el cuerpo de José Carlos nos dejó, pero su poesía, sus diarios y su recuerdo nos acompañan.
Somos muchos los que estamos ilusionados por una pronta apertura... Allí nos parecerá ver a Cataño detrás del gesto elegante de un bibliófilo llegado a primera hora de la mañana, rebuscando y escogiendo con sabia elección.
Des d'aquí els hi volem donar les gràcies per tenir-nos en compte i ajudar-nos a fer ressò d'allò que més ens agrada... el nostre Mercat Dominical de Sant Antoni.
Tenim moltes ganes de què el nostre Mercat obri ben aviat i tornar-vos a veure!
Girant per Sant Antoni és un documental dirigit per Pere Alberó que parla del Mercat de Sant Antoni, "(...) tota una institució a Barcelona. Però també del barri i de la gentrificació, i de les persones que poblen la zona, des dels comerciants de tota la vida fins als joves que busquen un futur propi."
La pel·lícula s'ha estrenat aquests dies al Festival d'A que enguany s'ha vist obligat a fet tota la seva proposta de manera virtual.
També, la podeu veure a través de la plataforma Filmin aquí.
Aquí teniu el tràiler de la pel·lícula:
I us deixem amb un parell d'entrevistes a Pere Alberó que recenment s'han realitzat sobre el documental:
"Una entrevista a distancia (tiempos marcan) que me hizo Manuel Flix Fuentes hablando sobre Girant per Sant Antoni."
DIÁLOGOS #DA2020
Pere Alberó y Carlos R. Ríos hablan sobre Girant per Sant Antoni, película que se estrena mundialmente en el festival y que partió como un proyecto participativo asociado al master de documental de la propia escuela de cine.
Eloy Fernández Porta: sobre el Mercat Dominical de Sant Antoni
Tercer fragment de la presentació de L'art de fer-ne un gra massa, de l'Eloy Fernández Porta.
«Bé... després d'aquesta secció lírica i, abans de la performance, volia dir cinc coses molt breus sobre el Mercat, perquè això és una celebració del Mercat que és casa d'aquests dos homes.
Volia parlar del Mercat, en primer lloc, com a cantera del museu, d'això ja n'ha parlat en algun moment l'Enric. Hi ha una anècdota que em sembla molt indicadora d'aquest fenòmen... a finals del segle XIX, concretament el 26 d'agost de 1895. Què va passar aquell dia? Doncs va passar que Paul Gauguin en ruta al seu segon i definitiu viatge a Tahití, on s'hi va quedar amb les "xatis tahitianes" i tal... va fer escala en una ciutat neozelandesa que es diu Auckland. Llavors, Gauguin en la seva dèria per la Polinèsia Oriental el que volia fer era visitar el museu d'Auckland per contemplar una sèrie de peces de les que en tenia referència per catàleg, però no les havia pogut veure en directe. Llavors va agafar un mapa de la ciutat, va seguir el mapa, es va perdre com sol passar amb els artistes i va acabar en un altre lloc. En un lloc anomenat Craig's Museum:
Llavors Gauguin es va dir a sí mateix: "Ah... bueno... això del Craig's Museum deu ser l'Auckland Museum."
Va entrar pensant-se que entraria en un museu i no. Entrava en un lloc semblant al Mercat de Sant Antoni només que una miqueta més museizat on hi tenien pseudo-fakes, pseudo-obres primitivistes taitianes per turistes. Però, com que el Mercat estava particularment ben organitzat, doncs... Gauguin s'ho va creure. Gauguin es va pensar que tot allò que estava veient eren les obres d'aquella civilització remota que ell admirava i adorava. Aquella va ser la seva primera experiència de l'art polinesi. Una experiència fake.
A continuació va sortir del mercat que ell es pensava que era museu i fent volts per Auckland va arribar al veritable lloc, al Auckland Museum. Es va dir a sí mateix: "aquí veuré algunes altres coses." I sí, si que les va veure. Se'n va anar directe cap a la col.lecció etnogràfica que és el que l'interessa al turista colonial... "A mi no em doneu art modern o contemporani d'allà... doneu-me una cosa etnogràfica, de cultura antropològica, etcètera."
I, què va passar? Va passar que sí, efectivament, va poder veure -diguem- obres d'art, però el que ell no sabia -ens ho expliquen els historiadors- és que a causa d'una reestructuració dels fons del museu de la que no l'havien informat, una secció àmplia de la col·lecció l'havien desplaçat provisionalment i compartia espai amb fons d'art europeu que estaven desordenats de manera que ell es trobava en una sala on igual havia còpies amb pseudo-marbre d'estatues gregues amb una canoa gegant. Tot allò a ell li sembla molt bé, li sembla molt autèntic i molt veritable, pren una sèrie de notes que conformen el que es coneix com el carnet d'Auckland. I el resultat d'aquesta visita, doncs, com podeu veure és d'una gran confusió, és potser la confusió originaria que dona lloc a aquesta gran vesant de l'art modern que és el primitivisme i la fascinació per l'altre.
De tal manera que ara tots dos espais es relacionen i es barrejen entre sí. D'alguna manera, quan l'Oriol va convidar als venedors del Mercat a vendre els productes a la Fundació Tàpies, quan va presentar la seva exposició Diumenge, m'arrivaben ecos d'aquell gran creuament de cables originari i primordial que va fer Paul Gauguin i del qual, d'alguna manera, tots en som hereus.
Una segona faceta del Mercat és ser escola de col.leccionistes. Sobre això, l'Enric ha fet una distinció molt fina... jo seré més generalista. Jo em vaig començar a convertir en col.leccionista o organitzar les coses en formes de col.lecció en un mercat de Valladolid on vaig viure quan tenia tretze anys conegut com a el Mercat de Cantarranillas, està al barri de Cantarranas. Jo allà hi anava quan era adoslescent cada diumenge. Era un mercat en el que la majoria dels venedors eren gitanos, però hi havien tres paradetes que les portaven tres heavies, heavies dels anys vuitanta i que venien còpies en cintes TDK -en cintes de cassette- de les novetats en l'àmbit del metal. Valien 150 peles... no se quants euros són perquè sóc fatal fent les conversions, però era molt barato.
Llavors, jo anava cada diumenge, cada diumenge... em comprava dos, em comprava tres, intercanviava amb gent d'arreu d'Espanya i en un termini d'un any i mig vaig construir una col.lecció -sense exagerar- d'uns vuitanta discos només de trash metal i hardcore sense comptar altres modalitats de metal que sumaven unes cent vint-i-cinc. Jo allò no ho hauria pogut fer de cap altre manera, no ho hauria pogut fer a Barcelona, no hi havia un equivalent d'això. Vaig començar a llegir crítica musical i prensa musical a arrel d'allò per organitzar tota aquella informació i per a mi va ser el Mercat de Cantarranillas el que em va desenvolupar la vena cartesiana, taxonòmica per l'organització i també la dèria de síndrome de Diògenes per la acumulació que compartim amb l'Oriol. Bé, ell la té en grau superlatiu... jo la tinc un grau moderat.
Oriol Vilanova: Ho guardes tot allò?
Sí, sí ho guardo "como oro en paño"... Abans d'alló, jo havia col.leccionat revistes de còmic, però eren coses que em compraven els meus pares. Era les primeres coses que em comprava jo mateix i que jo decidia l'ordre de la col.lecció, a partir dels tretze anys.
Hi ha un tercer aspecte del museu que jo en dic el locus amenus... És a dir, que és un lloc passional, afectiu... és un lloc que té alguna cosa a veure amb l'amor perquè al museu s'hi compren regals per altres persones, però, és clar, a diferència d'una botiga no pots saber del cert quina mena de regal compraràs perquè -a no ser que siguis un màster dels museus com vosaltres dos- quan hi vas ves a saber què et trobaràs... has d'anar mirant i aquest llibre de segona mà o aquest cartell li agradarà a tal persona... Per tant, és una lògica del regal que dins d'una mentalitat anti-capitalista funciona molt bé perquè no és el regal com a intercanvi material, si no com a valor d'ús i com a selecció efectiva.
El meu text literari preferit sobre aquest tema es troba a la llista de reproducció de Spotify que he fet sobre el llibre. una llista que es titula Rajologia, o L'art de fer-ne un gra massa.
He inclós un recitat del conte de James Joyce, Arabia que forma part -com bé sabeu- del seu volum Dublinesos.
A Arabia, a la primera part del llibre, que està protagonitzada per nens, el narrador que té sis o set anys s'enamora per primer cop d'una nena. La nena li parla d'un espai meravellós anomenat Arabia que és un mercat de segona mà, un fleamarket, en aquest cas a Dublin que és on passa la història.
La noia li diu "a mi aquest lloc m'encanta, és preciós, però el cap de setmana no hi podré anar perquè el meu germà té excercisis espirituals." El narrador que està embadalit diu... "tate"... jo que sí que hi aniré i li diu: "If I go I bring you something". Li diu: "Et portaré alguna cosa". És el primer acte d'amor que fa en la seva vida, o que intenta fer perquè, clar, com és petit no pot decidir per sí mateix.
Al final del conte es troba amb que els seus oncles amb els que havia quedat al final arriben tard i quan hi van ja estan... ja no pot comprar res perquè estan tancant l'Arabia i veu un besllum de les coses que li podria haver comprat a la seva estimada, però no pot comprar... Moment emotiu... sí... records del primer amor infantil... correspost, no correspost... Sí, vale ja.
La part afectiva del museu en l'obra de l'Oriol està en molts aspectes. D'alguna manera diria que és potser el fonament emocional de la seva obra. En particular, en una de les seves peces teatrals titulada Paraules prestades que la va representar, també a la Fundació Tàpies, el col.leccionista Han Nefkens.
Han Nefkens té una mena de col.lecció molt particular, no és precisament una col.lecció d'aquestes compro un Damien Hirst i després el revenc i especulo amb un pis del Raval... no. Són obres d'amics, coneguts i d'altres persones que en molts casos estan relacionats amb el tema de la SIDA, de fet és una col.leccio en la que aquest és el tema central. Ja sigui perquè els artistes la van patir o perquè són amics o perquè les obres dramatitzen aquest assumpte. Per tant, la col.lecció és una modalitat del record i del dol pels amics. Una forma de dol i de necrologia que la va começar a desenvolupar en un moment, als anys vuitanta, en el que el dol pels morts de SIDA era molt difícil de fer o, fins i tot impossible, perquè la malaltia tenia un gran estigma social. Per tant, en la seva obra, en la col.lecció que és la seva obra... això ho deia també el Jorge Herralde: "el catálogo es mi obra". Doncs, el Hans Nefkens resol un problema humà, un problema afectiu que és el problema que refereix Judith Butler en els seus escrits sobre el tema i és com plorar a aquells qui una part de la societat diu que no es mereixen ser plorats i que la seva mort ha de ser negligida o oblidada.
Dic un aspecte més i passem a la part performativa.
El Mercat és també un espai també per al reflux de l'economia. És la segona oportunitat per als productes que no van trobar comprador. Això es pot veure a moltes menes de mercats... per exemple, a Madrid els que són aficionats a anar al Rastro saben que hi ha una distinció entre el Rastro pròpiament dit i una segona i última fase ja "a últimas lo vendo todo" que és l'anomenat Rastrillo... que són... depen del dia... poden ser uns cinquanta... no menys... una mitja hora en la qual abans de desmuntar les paradetes les coses es posen més barates i fins i tot hi han productes que els deixen allà mateix, al terra perquè seria més car traslladar-los que deixar-los allà. Jo he comprat bastantes coses a tots dos llocs.
Com funciona aquest reflux de l'economia? Això ho explica molt bé el José Ángel Mañas en una novel·la que es diu La pella...
... que tracta sobre un amor trans-classista, sobre una noia del barri de Salamanca que s'enamora d'un delincuent i un dia que passen a casa dels pares d'ella doncs ell durant la nit arramba amb el que pot i s'endú la majoria de les obres d'art.
I al dia següent es troven que... Ostia! Totes les obres d'art ja no hi són... Llavors què fan? Ens hem quedat sense els objectes de decoració. Doncs, no... perquè com escriu Mañas al final del llibre:
"Al final Marta no lo denunció y entre Nico i Borja (que són els seus germans) lo que hicieron fue pasearse por la zona del Rastro e ir comprando uno por uno los objetos robados a medida que iban apareciendo domingo tras domingo, algunos en diversas corralas otros en los puestecillos callejeros menos recomendables."
Tu pots robar el que vulguis, però si no saps a qui vendre-ho i quant val no tens altre remei doncs que portar-ho en aquests espais on es crea un bucle de l'economia i tot és recuperable. Això té a veure amb el tema de l'especulació sobre el valor, quant valen les coses, quina és la seva valua que en el llibre està especialment present en el capítol quart on parlo d'uns dels grans temes dramatúrgica i expositiva de l'Oriol que és el tema dels genis, el tema dels inmortals com ara els tres genis del segle XX als quals ha dedicat la seva obra... ells no ho poden dir. I l'especulació que fan els historiadors, que fem tots de fet sobre la seva importància històrica. Durant quan de temps seran importants? Quan sortiran dels llibres d'història de l'art o d'Història amb H majúscula? I quan hi tornaran a entrar? Perquè la inmortalitat no és un valor permanent si no que existeix tal cosa com unes polítiques de la inmortalitat per les quals hi ha uns entra i surts d'aquest panteó dels que mai no [?].
Bé, per tant, aquesta és una cinquena i última faceta del mercat de puces, del mercat de segona mà. És un espai performatiu, és una escena de dos actors on hi ha un comprador i un venedor.
En el tercer capítol del llibre exploro els antecedents d'aquest fenòmen amb tota una tradició teatral que té com a principi: ven o mor. Són històries èpiques de venedors, de viatjants de comerç o d'especuladors... i que l'Oriol ha actulitzat en una obra de teatre que es titula Waiting for the moment que és una de les obres que ell fa en relació amb el personatge Donald Trump, molt abans de que Donald Trump fos conegut a Espanya. És una obra de 2007, 2008 i en aquell moment a Espanya a Trump només el coneixien alguns economistes i alguns aficionats a televisó rosa nordamericana i és un dels aspectes en els que l'obra de l'Oriol ha estat precursora.»
com l'enyorada tradició d'anar al nostre Mercat cada diumenge, continuem rescatant un altre testimoni de les nombroses visites que hem rebut al llarg dels anys. En aquest cas l'homenatge que Quim Monzó va fer als bibliobusos i el Mercat Dominical de Sant Antoni com a "font bàsica de subministrament de llibres" en un fragment del seu agraïment en rebre el 50è Premi d'Honor de les Lletres Catalanes (2018):
«Ostia! Descobrir un invent que es deia bibliobús em va obrir tot un catàleg de possibilitats impreses. Era de la Diputació, si no mentia el rètol que lluïa a la carrosseria i que recordo que deia: "Biblioteca Móvil de la Diputación de Barcelona".
Junt amb les parades dominicals de llibres vells del mercat de Sant Antoni, aquesta va ser la meva font bàsica de subministrament de llibres. Quan vaig començar a treballar -als catorze anys- també vaig començar a comprar-ne. (...) I com que una cosa porta a l'altra, llegir et feia escriure. Perquè, en certa mesura, quan escrius repliques o matises textos que t'han agradat. I perquè -siguem sincers- no hi havia gaire més a fer. Si, com era el meu cas, eres un noi de pis -jo ho era-, d'aquests que són poc sociables i no els agradava baixar al carrer a jugar, llegir et permetia créixer. Fos el que fos: novel·les d'Emilio Salgari -m'encantaven-, de Franz Kafka -em tornaven boig-, de Mark Twain, de Delis Pitt o de Samuel Beckett, una rere l'altra i no de manera programada.»
para que sea más llevadero otro domingo sin el añorado Mercat Dominical de Sant Antoni os traemos un fragmento de la novela El laberinto mágico I: Campo cerrado, de Max Aub; donde describía el Mercado de libros del Paralelo de los años veinte que él mismo, en más de una ocasión, visitó y que en 1937 devendría en nuestro Mercado. Hace ya cien años y los libreros de Sant Antoni siguen y seguirán allí, al pie de sus paradas.
«Los domingos por la mañana bajaba Rafael a la feria de libros. (...) Los puestos se extendían desde la esquina de la Ronda hacia la Plaza de España sin término fijo para su acabamiento. Los puestos se alineaban sobre el encintado derecho, hasta media acera. La gente revoloteaba y picaba en los tomos dispuestos en mostradores o cajoncillos. Salían a la venta tomos desparejados, folletos, novelas por entregas, tomos encuadernados de revistas desaparecidas, zaragozanos, guías, ejemplares faltos de cubiertas o con pliegos repetidos, volúmenes sueltos e incompletos de colecciones rebuscadas, devocionarios y algún mirlo blanco, sucio y cansado de tanta mano y poco ojo. (...) Reuníanse a su alrededor los aficionados a leer con pocos posibles; los hurgoneadores faltos de un segundo tomo; los que se pasaban de listos, en espera de la milagrosa ganga; los que iban a tomar el sol al olor de los libros, por no perder la costumbre de lo impreso; algunos jovencillos en mal de formarse una biblioteca. Los chavales acudían a cambiar cromos y algunos filatélicos de poca monta hacían allí sus cambalaches. Venían a ser unos «encantes» literarios donde se reunían seres que no pueden pasar día sin hurgar librería y que se alegraban de ese subsidio matinal del domingo. El sol lo doraba todo y los volúmenes se calentaban el polvo, que era mucho. Los mirones barateaban, regateando en la resolana menudas trápalas. Los tantomepides y tantotedoy variaban con la curva del sol. Los precios fijos vinieron, luego, a estropear el zangoloteo. La gente bullía con tranquilidad. ¿De dónde conozco yo a ése? ¡Ah, sí: de la feria de libros! Era una secta especial, una masonería.»
Fotografías: (Izquierda) Max Aub en México (1961), (Derecha) El Mercado de libros del Paral·lel en 1920, foto de Carlos Pérez de Rozas para la revista Barcelona Atracción.
Com sempre, podeu participar amb els Amics del Mercat Dominical de Sant Antoni enviant les vostres col·laboracions a: amicsdeldominical@gmail.com
Hoy queremos recordar al Amigo José Carlos Cataño que en la madrugada del pasado viernes 9 de agosto nos dejó.
Habitual del Mercat Dominical de Sant Antoni desde que llegó a Barcelona, se le podía encontrar llegando de madrugada, como los más bibliófilos, con su porte elegante y un aire de finura... esa que se le veía en los pequeños detalles... en la forma de coger un libro, de hojear sus páginas... o en un acertado comentario.
En el Mercat Dominical: José Carlos Cataño, Fuensanta García (Llibres de Companyia),
Jesús Aguado y José Ángel Cilleruelo.
De sus innumerables visitas nos dejó testimonio en el libro De rastos y encantes (Universidad de Sevilla, 2011)... y es que Cataño, como muchos coloquialmente le conocíamos, era un maestro del diario.
Portada del libro De rastos y encantes.
La fotografía de la portada es de José Carlos Cataño.
Pero, José Carlos era, fundamentalmente, poeta. Y, a su poesía, le dedicó la vida, podría decirse.
Somos muchos los que celebramos que la editorial Pre-Textos recientemente publicara su poesía completa. La presentación, en Barcelona, se celebró en la librería Animal Sospechoso, junto con el poeta Jesús Aguado, de manera que el acto devino, en algún momento, en las entrañables charlas que habitualmente manteníamos en el Mercat.
Los responsables de la librería Animal Sospechoso Editor, muy amablemente, nos dejaron grabar la ocasión y aquí os la dejamos, como el mejor homenaje que creemos poder hacer a nuestro Amigo:
Pere Calders al balcó del seu pis del carrer Borrell i el Mercat de Sant Antoni al fons.
Fotografia de Jordi Morera Pau publicada a la revista El Temps el 15 d'octubre de 1990.
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Desde el nostre bloc volem fer un petit homenatge al llibreter i Amic, Josep Maria Farré, que el mes passat, malauradament, ens va deixar.
Josep Maria Farré, envoltats dels seus llibres. Foto: Anna Pujol. Font: Yupe!
Josep Maria Farré va començar en el món del llibre a l'editorial Labor. I, al negoci del llibre vell, l'any 1983, al Mercat Dominical de Sant Antoni:
"... El Mercado de San Antonio es la gran escuela,
lo aprendí casi todo allí." (1)
Escoltem-ho en la seva veu, una gravació del programa Club Dante de RTVE, emès el dia 5 de gener de 2016:
- Fa uns trenta anys més o menys vas començar com a llibreter al Mercat de Sant Antoni... ¿quins records tens?
- Apassionants! Era una època que es venia moltíssim... vaig tenir molta sort, vaig comprar lots importants de llibres, en quantitat potser més que en qualitat. I era una disbauxa continuada. Sí, sí... perquè, vaja... havies de fer crèdits als bancs per poder anar a comprar llibres... i els diumenges es barallaven a la meua parada. Sí, sí... una cosa extraordinària...
- De veritat? Però, això sembla d'un altre... planeta...
- Sí, sí, ... Evidentment és una altra galàxia... una altra època. Ara la realitat és molt diferent de la d'aleshores...
Josep Maria Farré a la seva llibreria de vell, al carrer Canuda. Foto: Francesc Melción. Font: elpuntavui.cat
Deu anys més tard va comprar el local de la llibreria del Sol i la Lluna de la família Savall, al carrer de la Canuda, on al segle XVIII hi hagué la llibreria de la Vídua Serra. Allà, va consolidar el seu negoci arribant a ser un gran referent dins de la professió.
[2] 'Tinta y voz' és una producció del Màster en Documental Creatiu de la Universitat Autònoma de Barcelona i Localia Televisión realitzada durant el curs acadèmic 2005-2006 per: Iago López, Melina Gauchat, Iris Ancares, Larissa Trevisan, Glenn Santana i Jorge Reza.
"Cada diumenge, també el passat, el Mercat de Sant Antoni bull d'activitat amb gent que compra, ven o canvia llibres. I aquest és l'espai perfecte per trobar llibrets de l'anomenada cultura popular que es venien als quioscos des dels anys cinquanta fins a mitjans del vuitanta. Però, també és el millor lloc per citar-nos amb un editor i un autor contemporanis d'aquesta literatura 'pulp', que pren el nom de la 'pulp fiction' nord-americana, els llibrets que perquè fossin barats es feien amb la polpa del paper."
Trobada, aquest passat diumenge, entre l'escriptor Pascual Ulpiano, pseudònim d'Alberto Valle, i l'editor, Alfred Crespo, editor de 66 rpm Edicions al Mercat Dominical Sant Antoni amb motiu del festival #BCNegra19 i de l'exposició «Secrets de butxaca» a la Biblioteca Jaume Fuster, inaugurada ahir amb la presència, també, de Carlos Zanon i Jordi Canal, exdirector de la biblioteca de La Bòbila de L'Hospitalet.
En la passada edició del BCNegra, a l'Antiga presó Model, vam poder veure la xerrada ‘Pulp fiction’ moderada per David Castillo i amb la participació dels escriptors: Alberto Valle (Pascual Ulpiano), Kike Ferrari i Antonio Padilla.
Aquest matí ens hem assabentat que l'Amic Robert Saladrigas ha partit i ara ens observa des dels Estels...
Font: ILC
Però, continuaran entre nosaltres els seus magnífics escrits i molts diumenges ens retrobarem, al Mercat Dominical de Sant Antoni, amb els seus llibres...
Rescatem un fragment de l'entranyable article publicat a La Vanguardia l'any 1976 en el que magistralment ens descrivia la màgia i l'encís que cada matí ens porta a trobar-nos en el Mercat que fa realitat els nostres somnis:
EL MERCADO DE LIBROS DE LANCE DE SAN ANTONIO
"Encuentro todavía el tipo con el que de niño cambiaba mis cromos. (...) yo sigo acudiendo periódicamente al zoco dominical de libros usados del mercado de San Antonio. Y aseguraría que todo en él sigue igual a como lo conocí de crío de la mano de mi padre (...) Todavía conservo la serie de ‘Los tres mosqueteros”, en diez volúmenes publicados en la década de los veinte por la Casa Editorial Maucci. Después nunca he dejado da husmear por los tenderetes en busca del hallazgo inesperado. Y así, con infinita paciencia y buenas dosis de emoción, he logrado reunir una serie de obras más o menos valiosas —desde el punto de vista bibliográfico— pero entrañables que ocupan varios anaqueles de mi biblioteca.
(...)
el mercado de libros usados de San Antonio constituye un mundo autónomo, sujeto a sus propias leyes, sus tradiciones, y celoso de la singularidad de su carácter. No admite comparación, por ejemplo, con los tenderetes de libros de lance de la orille izquierda del Sena. Los de Sant Antoni poseen otro sabor. Quizás el que le otorga su intemporalidad, por una parte y, por la otra, el lograr cada domingo una mezcolanza humana variopinta y profundamente democrática. Niños, adolescentes, jóvenes, viejos, hombres y mujeres, obreros, intelectuales, universitarios, empecinados bibliógrafos —pese a que es difícil que entre los volúmenes amontonados aparezca milagrosamente un incunable—, coleccionistas de todas las especies imaginables, apretujándose unos con otros ante los tenderetes, deambulando por los corredores, oteando a derecha e izquierda con ansiosa curiosidad tratando de descubrir cualquier vieja edición o antigua revista perdida bajo montañas de papel insubstancial para unos y tremendamente llamativo para otros."
No fa ni un parell de diumenges que es va retirar l'antiga carpa que va aixoplugar el Mercat Dominical Sant Antoni. Des del primer diumenge, el 17 de juliol de 2011, fins al 20 de maig de 2018, l'últim diumenge sota la carpa.
Gairebé set anys gaudint dels meravellosos matins dominicals al nostre Mercat.
Ens emocionem veient les imatges de TV3 de la retirada del gran cartell que des de ben lluny anunciava: "DOMINICAL DEL LLIBRE".
El Mercat obre tots els diumenges de l'any i aquest diumenge no farà pont... així, doncs, aprofiteu per venir!
Ens veiem diumenge!
Com sempre, podeu participar amb els Amics del Mercat Dominical de Sant Antoni enviant les vostres col·laboracions a: amicsdeldominical@gmail.com
"Altrament, per omplir els matins de diumenge, solia recórrer, una per una, les velles parades del mercat de sant Antoni, que el meu avi havia descobert al meu pare i que aquest m'havia descobert a mi perquè jo, al meu torn, les descobrís al meu germà. A vegades, perseguint un autor, un títol remarcat a les classes de l'institut. D'altres, intentant d'ampliar la llista dels que tenia, ja, a casa. I d'altres, en fi, intentant d'obrir-ne de noves, que podien desembocar en troballes decisives. O, al contrari, en fracassos sonats."
Tal dia com avui, l'any 1930, naixia Joaquim Molas escriptor, historiador i assidu del nostre Mercat Dominical de Sant Antoni. Des d'aquesta pàgina li volem retre un homenatge, el dia del seu aniversari, a aquest gran Amic.
Recuperem per aquesta ocasió un parell de vídeos. El primer és un audiovisual de l'exposició "Enemic de gàbies. Joaquim Molas i les avantguardes" que es va poder veure l'any passat (2017) al Palau Robert:
El segon vídeo és l'entrevista que el Terenci Moix li va fer a Joaquim Molas l'11 de novembre de 1981 al seu programa 'Terenci a la fresca' emès a TVE Catalunya:
Esperem que els gaudiu d'allò més!
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Avui fa 100 dies d'ençà que el 27 de maig se celebrés amb una fantàstica festa la tornada del Mercat Dominical Sant Antoni a casa seva.
Molt contents per recuperar el nostre Mercat al voltant de l'edifici històric, pel moment tan especial de retrobada i perquè durant aquest temps ha sigut un èxit de visitants!!!
No volem, però deixar de ser crítics i dir que ens hauria agradat -com demanaven els paradistes- la continuïtat de les parades al voltant del Mercat i que s'hagués mantingut el nombre de paradistes... de més de 100 al carrer Urgell només han tornat 76.
És per això, que des d'aquest modest portal, demanem a les institucions que estiguin atentes a les reivindicacions i millores que demanen aquells que durant més de 80 anys han fet possible la màgia del Mercat cada diumenge.
També us voldríem demanar disculpes perquè hem estat força temps sense escriure, de vacances, recarregant les piles i cercant nous continguts... Ja veureu aquest nou curs! Ens veiem al Dominical!
Us deixem amb algunes fotos de la festa de tornada:
L'escriptor Miqui Otero dient el seu magnífic pregóa la festa.
Començant a muntar parades.
Començant a muntar parades.
El dia de la festa el Mercat es va omplir de gent. Un gran dia per recordar!
El dia de la festa el Mercat es va omplir de gent. Un gran dia per recordar!
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Gràcies per endavant!
"¡Viva el Mercat Dominical de llibres de Sant Antoni!" (M.O.)
"Llarga vida al Mercat Dominical Sant Antoni !!" (F.G.)
[Vídeo resum dels dos dies de festa: 26 i 27 de maig]
Els Amics vam estar, aquest dissabte, a la biblioteca Tecla Sala per veure l'exposició que han dedicat a l'Amic, escriptor i habitual del Mercat Dominical de Sant Antoni, Francesc Caudet, que malauradament ens va deixar fa uns dies.
L'exposició fa una retrospectiva per l'amplíssima obra del Francesc.
Emocionats, us posem algunes imatges de l'exposició...
Us deixem amb l'interessant entrevista que el programa Rius de tinta li va fer ara fa un any al mateix Mercat:
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